martes, 27 de noviembre de 2012

DEDICADO A MI QUERIDA PERSONA (DESDE FEDE)

Fardo
absurdo
burdo y falso.
Cuestas mucho mantener
para no tener
que hacer,
delgaducho
espectro y malo
vete ya,
tu marido te abomina
y tu hijo te rehuye.
Eres lo peor
¿no ves?
nadie ya
quiere
a ti
verte más.

Invierno 2005

Y ESTE EL EPITAFIO PARA SOTERA GUERRERO VALERO

Que descanses en paz
porque tu descanso eterno
TAMBIÉN SERÁ EL MÍO.

ESTO, PARA LA MAMÁ TAN DULCE COMO EL GAS

Bruja andante y parlante
guarda guarda
en tu hucha.
El demonio está detrás
para no dejarte hacer.
Omite, omite
pincha, pincha
con tu aguja.
Sé feroz,
calcíname atroz.
Eres única,
por ti suspiro
y mi grito
te cubre
como fiel túnica.
Parásito de miel
reviéntame la hiel.
Sé feliz
con tu sermón
y apaléame feroz:
PARA TI, ESTRECHA MUJER.


jueves, 30 de agosto de 2012

FOR GUILLE FROM MUM


With all my love
The presence of mine
is all around.

Not only will I be
wherever you'll go
but also with my soul
I'll touch the hand
you will touch.

"La reina de la heterodoxia"



SIN TITULO

Casi sin aliento,
sigo viva,
sin arrastrarme por el suelo,
sigo yendo a remolque de esta existencia
sin sentido.

Altiva, mi cara
sigue espantando y atrayendo
mirones y mironas,
sigo y sigo
sin querer seguir.

No sé qué me ahuyenta más de tí:
si mi propio vacío o las muchedumbres gritando.

Llenos están ya, los días restantes.
Escritas, las hazañas por venir.

El fin y el principio otra vez.

El ciclo que nunca termina... el infinito también asusta.


Agosto 2012

viernes, 25 de mayo de 2012

Parafraseando a Jardiel, tu y yo somos dos corazones sin freno ni marcha atrás. Y porque un día tu lo robaste para mí, pues yo tenía deseo de Jardiel. Tanto como amargura, la que siempre hace falta para llenar una página. Tanta como para poder saborear el humor que de su comicidad nace. Y al amparo de mi amargura lleno este pequeño vacío con tu recuerdo que ya quedará impreso en el epitafio de esta tumba que lleva nuestros nombres con una fecha. Y con una fecha por dentro  admiro el pedacito de oro que siempre encerrará mi amor por tí, que sella una etapa... que finaliza con medio siglo de existencia... gracias, cielo... gracias por todo...

domingo, 20 de mayo de 2012

Paso la mitad del tiempo en las nubes.
Paso la otra mitad en el fondo de un gran pozo.
Pero siempre, siempre, odiando todo aquello que adoro.
Y ¿por qué?, me pregunto.
Porque te empeñas en presentar una cara vergonzosa, cuando Dios te ha otorgado una cara bella.
Y entonces me viene la tremenda tristeza y empiezo a buscarte entre las tinieblas de  la noche de mi mente.
La luz que me guiaba en el pasado eran tus abrazos que despreciaba y me repugnaban.
Sin embargo el presente está lleno de vacíos que sólo lleno con lágrimas esparcidas por el blanco en forma de palabras.
Y cuando tomo la palabra mi odio se desparrama en forma de tinta....
Mis armas también se guardan en una caja fuerte que alguien denunciará al calor de una noche de otoño que parece anunciar el invierno solitario.
Y aquellos ojos ,que hundidos en el dolor ,me miraban fijamente después de haber perdido el juicio....
Y se volvían tras de mí sin saber el por qué.
Y todas aquellas preguntas que no tenían respuesta se me hacían insoportables.
Tan sólo odiando y despreciando a quienes me amaron parece encontrar alivio un corazón enfermo.
Cautivo del fuego cruzado entre el amor y el desamor.
Magníficamente coronado como el más solitario de los solitarios.
Hierática, aquella cara bella, anuncia una fealdad que se esconde y no puede...
Y el espejo le escupe el odio que ha escupido...
Y el soneto seguirá guardado en su caja fuerte... a la espera de unos oídos que se presten a escucharlo...
a la espera de unos ojos que se presten a leerlo... a la espera de otro tiempo que se contemporice con él...
a la espera de otro odio que se brinde a la venganza... a la espera de la eternidad que le libere de su prisión.
Y así, encerrado convive con el tiempo de las nubes... con el tiempo de la obscuridad y el frío del pozo...
Y así, encerrado, espera la liberación de mano de su amiga la venganza....
Y así el corazón seguirá enfermo de por vida, esperando la pistola que dulcemente le transporte hacia la eternidad...
Y así la muerte, que es lo contrario al amor, se apodera de la pobre vida de este corazón enfermo...
Y así se va suicidando lentamente la que un día poseyó una cara bella y un corazón enfermo....

miércoles, 25 de abril de 2012

EL TRECE

Me fui por detrás de las fincas altas a descubrir las vías que había visto desde lo alto del autobús.
Era un gran espacio vacío, con una gran curva y detrás de ella, más vacío todavía.
El blanco del vacío me gustaba.
El autobús pasaba por unas vías subterráneas llenas de luz natural. El sol penetraba por el subterráneo que intercalaba con espacios abiertos a la superficie. No había obscuridad.
El vacío otra vez: el final del autobús estaba vacío de gente y no había asientos. La sensación era muy agradable. Se parecía al cielo que siempre nos han prometido después de la muerte.
Y yo buscaba lo contrario. La claridad y el amor eran sensaciones que percibía sin esforzarme; de forma natural.
Al subir, el conductor me pidió una moneda. Es curioso, en italiano, conductor se dice autista. Es cierto que el conductor en Roma va aislado del mundo.
La autista era yo.
Y..." en la próxima parada, quien quiera continuar que pulse el timbre", dijo el conductor a todo el mundo.
Y todo el mundo pulsó el timbre menos yo, que tuve que apearme.
Y en ese momento el autobús tomó otro camino. El ascendente hacia el cielo. Y, cambiando el letrero de su itinerario, me despidió con un gesto que decía "tu te lo has perdido, por no llamar".
El itinerario anunciaba: "A partir de la parada en la que termina el vacío el autobús emprenderá camino hacia el cielo,covirtiéndose en un globo.
En ese momento me di cuenta de que en el autobús solo viajaban niños.
El viaje, tan sólo por una moneda, no era un viaje, sino una  aventura que alejaba a sus viajantes de la realidad.

Yo me quedé sola y poniéndome el abrigo de visón, que sentí arropada. Aquella piel me servía de cobijo.
Ya no estaba sola.
Y comencé a caminar para buscar la parada del autobús. Pero solo pasaba por la superficie y en sentido contrario a aquella calle por la que yo pasaba todos los días.
El autobús iba a tardar mucho rato. Por lo que decidí caminar hasta que encontrase el mismo autobús.
Paré a refrescarme la garganta. Y, allí, el dueño del bar me ofreció quedarme. Para ilusionarme sacó unos trozos de tortilla de algunos días. Se avergonzó un poco. No tenía otra cosa que ofrecerme y le pareció poco. Pero a mí no me importaba.
En ese momento apareció un personaje que estaba loco. Me asustó un poco. La locura no era de miedo. Lo que me asustaba era lo exigente que se mostró antes de salir de casa.
Colándose por una ventana, apareció antes de marcharme a coger el autobús. Iba muy desaliñado y llevaba unas gafas enormes.
Cuando volvió a aparecer en el bar, el dueño, me advirtió de la locura. Pero ésto no me asustaba. ¿Qué me asustaba entonces? Me enfrentré a mi miedo: le llamé y sus palabras me apartaron con un profundo aliento a alcohol. No estaba borracho ni estaba loco.
Apareció muy bien vestido con corbata y camisa planchada.
Le invité a que se acercara. Me pidió un beso y le dije que sólo le podía ofrecer la mejilla. Me besó.
Entonces, los dos comprendimos al mismo tiempo , que yo no podía ofrecerle amor. Aquel era mi miedo.
Pero no se puso pesado.  Lo entendió y yo también entendí que era noble y no estaba loco. Mi miedo desapareció cuando lo descubrí. Así son los miedos de cobardes; cuando los obligas a salir de su escondite entonces desaparecen.
Caminamos  a lo largo de la calle un rato, hasta que se despidió de mi diciéndome, "si no me puedes ofrecer amor porque ya estás enamorada de él, entonces no eres una coqueta sin sentimientos". Lo comprendo y te dejo ir. Tu actitud me gusta.
Me dejó en el camino a  la altura de un callejón que se adentraba por el interior de los edificios.
Aquello eran las calles angostas y sucias de un pueblo. Había jaulas con aves de corral dentro.
Todo estaba lleno de aves de corral. Eran monstruos que habían sido encerrados allí dentro por excepcionales.
Dos ejemplares de aves, muy pequeñas, pedaleaban unas bicicletas paralelas que daban lugar a un tapiz de colores amarillos y verdes que bajaban hasta vestir a dos seres humanos muy diminutos que se aprovechaban del trabajo de los "frikis".
Había otro ave, dentro de una jaula superior que lucía unos espectaculares colores, verdes y amarillos, en sus alas. De sus excrementos también salían unos vestidos tejidos con cordones, llenos de agujeros, que hacían un encaje maravilloso que un ser humano ,especialmente diminuto, iba poniéndose a medida que el ave "frikie" lo tejía.
Volví la vista hacia la izquierda y, al principio de un callejón que ascendía, se encontraba aparcado un coche blanco con la portezuela de atrás medio abierta y, de ella salían las ramas de un arbusto.
Volví la mirada hacia las aves exóticas, y me encontré con una gallina normal que andaba suelta por las calles, cacareando todo el rato. Se espantó  al verme y soltó un "cucucuca" saltando con las alas medio abiertas,sabiendo que no podía volar.
En una habitación muy obscura, se proyectaban videos de música country.
Sus habitantes sólo escuchaban. No entendían más que la melodía y se sentían afines a estos personajes, también muy campesinos. Uno sacó una pipa enorme, sin color, (era negra), de la cual uno bebía cerveza, de  forma mágica, Al mismo tiempo que uno absorbía cerveza, unas bolitas iban de arriba para abajo y así, soplando, se podía fabricar música.
Entonces, giré la vista hacia la derecha y allí, al fondo de todo, encontré un patio de luces, que estaba muy obscuro y más al fondo y sin poder ver nada más, había un muro de ladrillo cara vista muy antiguo.
Allí, en el reverso de la calle, no existían las fachadas. Allí, en el reverso de las fincas todas tenían la misma pared, blanca, muy sucia. Allí, en el doblez de la fachada, todo el mundo tendía la ropa interior..Allí, nada era como en el exterior . .Allí.... el mal llamado patio de luces, era obscuro, las fincas solo se distinguían por su edad. Allí.... no pude encontrar la claridad del sol.

lunes, 23 de abril de 2012

POR EL CIELO (soñado anoche)

Tere y yo ascendimos al mismo tiempo hacia el cielo montadas en nuestra isla de color verde. Una presencia masculina nos iba dirigiendo y, como suspendidas de algún hilo invisible en un escaparate, tomábamos la infusión. El vértigo de antaño había desaparecido y era muy agradable la visión que desde allí arriba se tenía del mar azul y sin olas.
La boda estaba cercana y el pisito, abarrotado de muebles y muy sucio de polvo, era el cobijo antes de llegar a la iglesia. La calle Sagunto era sucia y llena de rejas en las ventanas.
Mi traje era de color crema y cortito. La espalda al aire esperaba al novio que la besase por la noche.
De repente estábamos enfrente de los cuarteles de la Alameda, en Valencia. Los desfiles y fuegos artificiales se habían terminado ya.
Y mi traje de novia se encontraba todavía en el escaparate, a la espera de ser rescatado por una novia, pero no casadera.
La multitud vestía de blanco y parecía no advertir nuestra presencia. Mi compañero tenía tres caras: pero era siempre el mismo.
Buscándolo, llegué al cielo con Tere. Está muy gorda pero es fenomenal.
La sensación de espacio allí arriba, era exactamente igual que el paseo por la Alameda, llena de árboles grandes, pero con paredes blancas.
Las paredes de los cuarteles y de los puentes eran blancas. Y mi compañero, tenía tres caras.
Siempre era moreno y recuerdo muy bien dos de ellas. Una estaba cercana en el tiempo. La otra se encontraba en las fotos de los álbumes y era joven. La tercera, era un enigma.
Al final, Tere y yo decidimos que debíamos saltar a nadar un poco. > Uno, dos y tres: Zas!!!!!
Y bajando,bajando..... una sensación deliciosa; caminar, descender por entre las nubes y cogidas de la mano, Tere y yo, que está muy gorda, pero que no pesa en el aire. Debajo de nosotras: el inmenso mar que no tiene fin.

sábado, 7 de abril de 2012

MILAN EN OTOÑO

Sigo caminando por las vias de Milán. Paralelas a mis vías de escape, se encontraban ahí para que yo las explorase.
El miércoles ponen el mercadillo a la puerta del hotel. Nada comparable con Porta Portesse. Aunque a mi mirada nunca le falta acicate; allí mis ojos se llenaban de colores. Los de las frutas y las especias que se vendían en puestos muy "bien puestos". Todo en orden, algo que se complementa con mi desorden interno.
Buscaba las pieles que me dan cobijo y no las encontré. Los visones que vi el anterior verano en Porta Portesse no se encontraban en aquel tradicional mercadillo de barrio.
(Quizá su marsupial forma ... o más bien la calidez... no lo sé. )
Y buscando... y sin saber cómo... Zas! de repente descubro un escaparate destartalado en una avenida muy sucia, cincunvalante a la ciudad. ¿ABRIGO DE MARMOTA 250 euros!
Aquel abrigo de marmota me recordaba al abrigo que llevó Jessica Lange en una película y que se encuentra en el museo de Cine città. Llamé al timbre. Abrió un señor bajito y muy vivo.
Hablé con mi piccolo italiano y un poco de español. Me hizo pasar por toda la tienda que era profunda y fría. Al final se encontraba un patio y, atravesándolo, pasamos a una gran nave: aquéllo era un taller donde se confencionaban abrigos de visón canadiense y zorro blanco.
No me da vergüenza confesar que estaba encantadísima. Lo natural en el ser humano es cubrir su cuerpo con pieles de animal. Ya lo dije antes. Buscamos el marsupial que nos dé cobijo y calor.
Estaba llena de abrigos hasta una altura de unos 6 o 7 metros y en aquella nave trabajaban, de forma artesanal, varias mujeres dirigidas por aquel hombre bajito el cual, al marcharme me dijo en un italiano muy pizpireta: Ale, la ragazza!!!!!

LONDRES 1990

Michelle era una mujer de cuarenta y tantos años. La vida con ella no era fácil y a ello se añadía su niña de 3años y medio, muy inteligente y con un genio endiablado. Demasiado femenino aquel ambiente, yo sufría algo menos que ellas la carencia del hombre.
Recordaré siempre el afán que ponía la niña, (ya tan pequeña) en ir a hombros de mi novio.
Fede (que suena a feather (pluma de ave)) no parecía estar molesto con tanta aportación femenina y soportaba sobre sus hombros a la niña que paseaba dulcemente así,viendo los ánades del Serpentine.

En Tent City uno parecía sentirse en un campo de concentración en la Segunda Guerra Mundial. Barracones colectivos llenos de camas con un montón de piojos, era lo que se podía encontrar uno por pocas libras al día. Con derecho a un baño lleno de punkies afeitándose la cabeza o duchándose y acicalándose la cresta. No podía creerme que aquello fuese realidad. Normalmente pensábamos que los "punkies"(pordiosero), eran gente que no se lavaba nunca y que no vivían en ningún sitio. Pues, allí, en pleno Londres, Tent City, pude darme cuenta de que no sólo no era así sino que eran más limpios que el resto de gente.
Nosotros éramos privilegiados ya que llevábamos nuestra propia tienda de campaña. Una igloo, que se pusieron de moda por entonces en España.
Fede la trajo en su mochila en el avión que aterrizó en Heathrow en su segundo viaje a Inglaterra en dos meses.
Dormimos una noche solamente. Al segundo día vino Michelle y se horrorizó ante aquel espectáculo de crestas y cabezas rapadas.
Aquello no cuadraba con su mentalidad de "barbie" inglesa. Acostumbrada a su pisito en la frontera entre Porto Bello y MaidaVale, esto era horrible. Para mí era inusual, pero al mismo tiempo, era una experiencia exótica.
Para ella ésto era una vergüenza nacional. Inglaterra es así.

No quiso que durmiésemos entre tanta "escoria" , tal y como ella los llamaba. Así aprendí la palabra "rubish",q ue también significaba "bah,tonterías". Así que nos dejó que estuviésemos una semana en su apartamento durante toda una semana a cambio de la tienda de campaña que plantaría en el jardín de la casa de su hermano, fuera de Londres.
Por supuesto aquello fue un trueque generoso. Una escusa para dejarnos estar solitos y disfrutar de una mini convivencia que en España se veía como un pecado mortal.
Así se lo dijo el que después fuera mi suegro y abuelo de mi hijo al entonces novio mío.
- ¿Que estáis viviendo solos en un piso en Londres? estáis en pecado mortal. Le dijo en una conversación telefónica a Fede. Claro que la más pecadora era yo. Al fin y al cabo él era un hombre y si no llega a ser porque él llevaba intenciones de casarse conmigo ,tener hijos y bla bla bla... pues... aquello habría sido motivo de orgullo: una experiencia más.
Si yo hubiese sospechado en aquel entonces las maldades que escondían las buenas intenciones de los novios casaderos.....
Aquella semana la vivimos como se debería de vivir siempre: minuto a minuto, sin hacer planes y disfrutando de lo bueno y lo malo, que también había. Aunque lo malo era un acicate para saborear lo bueno. Nada más que eso.






viernes, 6 de abril de 2012

LONDRES 1990

Hoy estoy en Londres. Es 1990 y los periódicos de la tarde se venden a la voz de una mujer mayor, con el pelo muy blanco, gritando: Evening Standard. Y el Evening Standard decía así un día de noviembre de 1990: Thatcher's resign: Acababa de dimitir la Zacher.
Lo compré y lo guardé cuando volví.

Mi viaje por el "underground" era siempre el mismo. Desde Westbourne Park hasta Hammersmith. Y pasando por el pedestrian way subterráneo es donde se vendía el periódico de la tarde. También se podía encontrar a las gitanas inglesas, (parece raro ¿verdad? yo cuando las ví sentí vergüenza de mí misma, pensé: aquí incluso las gitanas saben inglés). Pero son como aquí: extrafalarias y siempre pidiendo. Decían en un inglés muy característico: "Some spare change", "Some spare change". Tardé días en entender estas tres palabras, que significan: "Dame lo que te sobre del cambio". También se sacaban la teta para darle de mamar al crío y no tienen frío. !!!!Qué raza!!!! RAZA= CARACTER.
Cerca de mi instituto (College) se encontraba el Commonwealth Institute que no era ningún instituto. Es que en inglés Institute significa Intitución. Por eso he puesto al principio College.
Y también cerca se encontraba el Hammersmith Arena. Nunca fui a visitarlo. Los ingleses llaman Arena a cualquier recinto para celebrar conciertos.

La verdad es que este relato me está saliendo casi como el Canal Viajar. Nada poético.



Siguiendo la línea amarilla nunca llegué a ningún sitio. El Barbican Center no lo recuerdo muy bien. La City londinense era ideal para perderse. Y lo digo sin ningún sentido figurativo.
Entre bancos, compañías de seguros y el Barbican, que era un laberinto para los personajes del Mago de Oz, uno se podía encontrar a todo el mundo vestido igual. No es un mito lo del traje negro, el paraguas y el sombrero ese tan ridículo. Y yo, con vaqueros, era más extraña allí que en Camden Lock, donde las señoras de 70 años llevan minifalda y cresta y totalmente tatuadas.
País de contrastes, encajaba a la perfección absoluta con mi mente. Y me sentía a gusto porque allí nadie puede sentirse extraño siéndolo.

Milán en otoño

Milán en otoño
Caminando hacia el tubo, escapé repentinamente de una tormenta de hojas secas que yacían muertas sobre la vía del tren. Su color amarillento adivinaba otrora un verde claro, tan claro como que ahora querían volar para alcanzar su cielo. Meta de todo muerto. El viento del tranvía las había colocado en mi camino haciéndome sentir frío a mediados de noviembre. Un tiempo de otoño que, en mi ciudad de origen es, poco menos que verano.
Pero aquí, al norte de Italia, muy cerca del país del cu-cu, se adelantaban a las tormentas. Y tanto.
El país de la moda. Donde pude ver tendencias que ni imaginamos todavía que llevaremos dentro de tres o cuatro años. Y que llegarán a los "Outlets" extendiéndose en el tiempo , quizá 10 o 15 años desde que surgieron aquí.
Gafas de diseño en madera, se exhibían, todo orgullo, en los escaparates de las tiendas de óptica.
Colores magenta y cian, que sólo conocen los expertos en las bellas artes, eran usuales en las ropas de la gente que paseaba a la sombra del Duomo. Y "La Galería". Oh! una passeggiata dopo mengiato" por la Galería era un lujo.
Oh! , pero mi italiano "piccolo" me limitaba tanto... Eso sí, lo imito a la perfección. Sólo es cuestión de añadirle un tono musical al final de la "parola" y hacer unos cuantos aspavientos con las manos.
Lengua romántica para cantar y elegante para escribir "La Divina Comedia".
Y aquel viaje era, sin duda, el final de mi propia "Divina Comedia". Casi al final de mi infierno,encontré un cielo abierto.

Mi ángel de la guarda estaba de baja por depresión. Según me informaron desde el cielo.
-El jefe está muy enfadado contigo
- Y ¿Por qué? pregunté antes de mi "partenza"
- Porque das mucho trabajo al ángel custodio y ya te has cargado a dos que están prejubilados.
- Y ¿Cómo voy a viajar sin ángel custodio?
- Ah! Ya te apañarás. Aprende a estar sola.


Y así, sola, encontré el cielo maravilloso de esta ciudad tan septentrional y al mismo tiempo tan cerca del Mediterráneo.

Hasta llegar al "chentro" tenía que viajar en el tubo, "la metro".
Un día, caminando, encontré un billete rojo y lo cogí. Aquello era un buen augurio. (Luego después me enteré que Auguri, significa felicidades).
En la metro yo miraba muy fijamente los zapatos de la gente. Quise jugar a adivinar el rostro según el calzado que llevaba cada cual.
Estos pensamientos eran extremadamente divertidos.
Las zapatillas deportivas se acompañaban de un pantalón vaquero y , alzando un poco más la vista, una cara imberbe, "pulita" e giovane. Esto último lo adivinaba y acertaba.
El "giorno" siempre acababa en el pomeriggio, sobre las cuatro de la tarde, cuando me retiraba a la "camera" de stradisegno.