17-3-2013
He cometido el gran pecado de nacer,
soy una gran pecadora, pues vivo
y soy pecadora porque nací.
Nadie me mandó nacer
y por eso soy castigada por el destino.
Aquí estoy, Dios:
como todos los marginados,
hemos cometido el pecado de nacer
¿Por qué hemos nacido?
Culpables somos todos; NADIE NOS MANDÓ NACER.
Este es el maravilloso recinto cibernético en el que odio, amor, pasión y locura se unen en una tremenda creación de poesía. La genial poetisa Mary Shelter se encarga de deleitarnos con sus versos de cordial locura; un tipo de poesía cruda, sincera y sin remordimiento alguno.
viernes, 22 de marzo de 2013
SIN TÍTULO
5-3-2013
Y los que me condenaron
a esta vida deleznable
se aferran a la suya
vampirizando la guerra
que, inevitablemente, me conduce
a la derrota.
Los vencedores luchan a la par que yo.
Sabiendo que mi garantía es el fracaso
puesto que el éxito, para mí es la SOBERBIA.
Y SOBERBIA me alzo en Victoria desde mi SACRIFICIO.
Y mi sacrificio no es frustración;
desde mi trono contemplo
la sangre de mis espinas
de la que se alimentan las ALIMAÑAS
mutiladas y deformes desde su nacimiento,
en el INFRAMUNDO de la vida
pobre que es su inútil existencia.
Y los que me condenaron
a esta vida deleznable
se aferran a la suya
vampirizando la guerra
que, inevitablemente, me conduce
a la derrota.
Los vencedores luchan a la par que yo.
Sabiendo que mi garantía es el fracaso
puesto que el éxito, para mí es la SOBERBIA.
Y SOBERBIA me alzo en Victoria desde mi SACRIFICIO.
Y mi sacrificio no es frustración;
desde mi trono contemplo
la sangre de mis espinas
de la que se alimentan las ALIMAÑAS
mutiladas y deformes desde su nacimiento,
en el INFRAMUNDO de la vida
pobre que es su inútil existencia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)