EL ÉXTASIS
¿Qué será de tu noche sin mi canto?
¿Cómo esperarás mi llamada en tu puerta?
En la cumbre de mi éxtasis
seremos dos jinetes cabalgando
hacia el infinito,
en medio de nuestro torbellino
hasta el anfitrión de éste nuestro destino: Dios.
LA SEDUCCION
Dios me invitó a su mesa
cuando nadie me daba de comer,
me ofreció su caliz
y yo bebí.
Por entre el torbellino y el túnel
yo caminaba
sin ver la luz.
Desesperando en la angustia,
envuelta en sus redes,
animada de dolor.
Algo me conduce hasta el cofre,
alguien me da su mano fría
que yo rechazo por no ser mía.
Ya estoy dentro y la siento,
me invade su humedad:
es fuerte, más que la vida.
De su mano caminamos hacia el infinito
y volvemos al principio.
Siempre escoltada por su solemne tropa,
invencible,
confortable,
seductora,
tentadora.
En el cofre o en la urna,
en el camposanto o en el mar.
Cuando llega, así es la suerte.
De su mano conocemos la cara de Dios
y yacemos al lado de los ángeles:
es fría y húmeda,
ella es ella y es fuerte.
Nadie la posee.
Viene y la rehuyo,
aún no!!
Es la respuesta que doy.
Sigue persiguiéndome y me tienta.
y me seduce, es lista.
Su sabor fuerte,
el amor y la muerte
se parecen y se sientan
juntos para hacerme
sentir lo agrio y lo dulce.
Y sus caras se ciernen hacia mí y yo grito
y mi boca se abre en un lamento,
y mi voz no se oye
y me agoto.
Dentro del cofre yo grito
y nadie me oye
Envuelta en un sudario, escapo
y me sigue
y me persigue,
dando vueltas caigo
y me levanto
y me vuelvo a caer
y las estrellas me observan,
muertas llevan,cuando lo hacen, mucho tiempo:
tiempo: ese amigo que dicen que viene a salvarme,
pero tarda tanto,
ven a hacerme vieja
a curtirme, a forjar el callo.
Tráeme esas píldoras, las de la felicidad del olvido.
Condúceme a él.
Siento su arcana caricia, pero tarda.
Y el tiempo no viene a salvarme,
nunca pasa,
la luz, no la veo nunca.
El cáliz de la serenidad, viene a mí.
Dicen que está bueno,
quiero y no puedo,
mi voz se cansa de no oirse.
Me dejo llevar y desemboco al final en la calma.
Se acabó!!
El páramo se extiende ante mí,
vacío como está no me asusta.
Vacío está también de dolor.
Sigo caminando y llego a la ciudad en ruinas,
la esperanza: realidad
Cuentas con perlas,
alrededor de mi cuello en lugar de soga
es lo que encuentro.
Mi viejo gorro con plumas de avestruz,
mi perfume y mi vestido negro,
mis lentejuelas y mis guantes hasta el codo.
(el sudario, tirado
en el suelo sucio)
y el cofre vacío,
no lo veo,
y lo veo.
Y sigo caminando,
me hablan y hablo.
y oigo y me oyen.
Alguien me besa,
veo una cara,
una sonrisa,
me insuflan el aire como un beso.
Y sigo caminando,
me escoltan,
por entre las ruinas,
calladas,
y sigo caminando,
la ciudad,
al fondo,
jónico, corintio,
historicismo,
ruinas,
barbarie: humana, !cómo no!
sincronizo: el ritmo,
y sigo caminando
avanzo un paso
retrocedo dos.
Las armas me protegen,
paz: guerra fría,
hilaridad: euforia,
cálido y seco
avanza por mis venas.
Y sigo escapando,
maldita seducción,
déjame,
apártate.
Y sigo caminando,
paisajes,
ciudades,
ruinas,
garras en mi pecho.
guerra, paz,
!para!. Quédate quieta.
La foto fija.
Y sigue la película
de la vida.
Y Dios me sonrie,
y Dios no me deja,
nunca me ha dejado.