al dolor de mil hojas en blanco.
El parto del nacimiento
no dura sólo unas horas
y al cabo de muchos años
el tal dolor acrecienta
la angustia del crecimiento.
y, solo se marcha,
y en la noche, con su sombra
deslumbra con su luz.
Morir a gusto sería
ver la envidia de mi audacia
por este mundo de tránsito
hacia el dulce destino
que sella una gran lápida.
Al dolor, ya me acostumbro
pues suple la soledad.
Es compañero certero,
nunca en la vida
veo su huida
y el matrimonio
funciona
pues, complementarios,
y no iguales, son.
No hay comentarios:
Publicar un comentario