5-3-2013
Y los que me condenaron
a esta vida deleznable
se aferran a la suya
vampirizando la guerra
que, inevitablemente, me conduce
a la derrota.
Los vencedores luchan a la par que yo.
Sabiendo que mi garantía es el fracaso
puesto que el éxito, para mí es la SOBERBIA.
Y SOBERBIA me alzo en Victoria desde mi SACRIFICIO.
Y mi sacrificio no es frustración;
desde mi trono contemplo
la sangre de mis espinas
de la que se alimentan las ALIMAÑAS
mutiladas y deformes desde su nacimiento,
en el INFRAMUNDO de la vida
pobre que es su inútil existencia.
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